Vida con gatos: tres características que los distinguen

Fuente: Infobae

Limpios, ordenados y detallistas, son tres características que distinguen a los gatos frente a otros animales domésticos. Las pautas de conducta estrictas de estos felinos, tanto a la hora de dormir como de higienizarse y ejercitarse, les permiten convivir con éxito al lado del ser humano.

La conducta del gato es digna de asombro y admiración ya que posee una organización especial en su vida personal, convivencia familiar, y comunitaria.

En su vida personal, el gato, tiene pautas marcadas en su comportamiento, adapta fácilmente lo que su dueño le ofrece para tratar de cumplirlas, evitando conflictos innecesarios. De esa forma, los gatitos muy pequeños, sin ningún tipo de adiestramiento, enseñanza o entrenamiento especial, como si tuvieran costumbre de hacerlo siempre, usan la bandeja y piedras sanitarias con total soltura y disposición.

No lo hacen para evitar trastornos en la organización de la casa o porque quieran adaptarse a las reglas humanas de convivencia, lo hacen adaptándose a lo que el ser humano le ofrece. No nos olvidemos de que los gatos se sienten felices siendo gatos y no quieren dejar de serlo.

Sepamos que nos acompañan con afecto y devoción porque nos identifican como gatos raros con capacidad de convivir, pero de ningún modo se transformarán ellos en seres humanos, con las probables desventajas que desde su óptica ello implique. De ese modo, cuando usan los elementos sanitarios que les brindamos, los gatos obedecen a sus pautas de comportamiento silvestre de esconder la materia fecal y de marcar su presencia en la cercanía con un ritual que, a los ojos del hombre, es meramente higiénico y complaciente.

Un gato sano y bien criado es un individuo ordenado en sus costumbres: duerme como buen predador el tiempo que puede y necesita; limpia y ordena su pelo con dedicación y esmero sin apuro ni angustia; come moderadamente y juega o se ejercita siempre en forma metódica y pautada.

Hasta el contacto con nosotros obedece a una pauta de organización mental. En el gato nada se deja para el momento que no debe ser. Todo lo que se puede hacer con sistema y método se hará y lo que se pueda ordenar se ordenará.

Lo único imprevisto en la vida de este maravilloso ejemplar del ordenamiento natural es la cacería. No se puede ordenar o pautar de dónde y cuándo aparecerá la presa y, en realidad, toda la vida del gato está condicionada y armada para ese sublime momento.

Las pautas de método y de orden son, en algunos animales, tan estrictas y perfeccionadas que han ocurrido anécdotas y sucesos que a veces resultan verdaderamente asombrosos. En el gato la rutina y el orden son pautas primarias y que gobiernan su vida. Cualquier cambio lo acusará en su conducta y muchas veces hasta en su salud.

En el gato la rutina y el orden son pautas primarias y que gobiernan su vida.

Nos puede parecer imposible, exagerado o descabellado; sin embargo, en la vida de los gatos sanos, física y emocionalmente, las cosas son así. Nos guste o no nos guste, los gatos continuarán con sus pautas que le han dado excelente resultado y le han permitido convivir con felicidad y equilibrio hasta nuestros días.

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