Causas de la caída de pelo en los gatos

Fuente: UnCOMO

La caída de pelo, o también llamada alopecia, en gatos es un trastorno relativamente frecuente que puede tener causas diversas, tanto físicas como psicológicas. Es importante recordar que cuando los gatos mudan el pelo, un proceso normal que suele suceder en primavera y, a veces, en otoño, según la raza y las características de cada animal. En este artículo, te contamos por qué se les cae el pelo a los gatos y qué hacer en cada caso.

Estrés y ansiedad

El estrés una de las causas de la caída del pelo en gatos más frecuentes y, al mismo tiempo, más difíciles de detectar. Se recomienda identificar alguna situación que pueda estar resultando estresante para tu gato: una mudanza, los preparativos de un evento, la llegada de una nueva mascota o una carencia de ejercicio físico pueden desencadenar nerviosismo en el animal.

Como consecuencia del estrés, pueden aparecer cambios de comportamiento en el animal, así como ciertos síntomas físicos, como la caída del pelo o un excesivo rascado.

Dieta pobre o desequilibrada

La alimentación influye directamente en la salud del gato y, como consecuencia, también en el estado de su pelaje. Los felinos deben seguir una dieta rica en proteínas de alta calidad que les aporten todos los nutrientes esenciales que necesitan. Si su dieta es deficiente en algunos nutrientes, pueden sufrir carencias nutricionales que afectan a su salud y su pelo.

Si tu gato presenta un pelo apagado, áspero o con caída abundante, puede que la causa sea una dieta pobre o desequilibrada que esté provocando carencias nutricionales al animal.

Ingesta de sustancias tóxicas o medicamentos

No debes dar nunca un medicamento ni suplementos alimenticios a tu gato sin consultar previamente con el veterinario. Entre las reacciones adversas que puede provocar la ingesta de alguna medicina o alimento tóxico, la pérdida del pelo en gatos es una posibilidad.

Presencia de parásitos

Si observas que tu gato se rasca mucho y pierde pelo, es probable que tu minino tenga algún tipo de parásito, generalmente pulgas o garrapatas. Ante el escozor que provocan las picaduras de los parásitos externos, el gato se lame y se rasca, a veces con verdadera desesperación. Como resultado, el pelo acaba cayendo, pudiendo llegar a arrancarse mechones a mordiscos.

Alergia en la piel o dermatitis

Los gatos también pueden presentar alergias a sustancias habituales presentes en el entorno, como los ácaros del polvo o el polen de determinadas plantas. Entre las alergias más comunes en gatos, destaca la dermatitis atópica, que puede provocar la descamación de la piel e intensos picores, desencadenando que el gato se rasque mucho, deteriorando su cuero cabelludo y causando la caída del pelo.

Infección en la piel

Si al gato se le cae el pelo y tiene calvas, es posible que esté sufriendo una infección que afecte a su piel, debilitando los folículos pilosos. De estas infecciones, la más común es la dermatofitosis felina, más conocida como tiña. Se trata de una enfermedad fúngica, causada por un tipo de hongo altamente contagioso. Como resultado de la infección, las áreas de piel más afectadas pierden el pelo, dando origen a calvas.

Si el felino sufre una llamativa y prolongada pérdida de pelo sin estar en época de muda, lo más aconsejable es acudir al veterinario para conocer las causas con certeza y recibir asesoramiento sobre el mejor tratamiento. Si no puedes ir al veterinario de inmediato, puedes poner en práctica estos consejos para intentar solucionar el problema:

  • Comprueba que su dieta es adecuada para y que no faltan las proteínas. Incrementar la cantidad de carne y pescado en su menú es la mejor manera de proporcionárselas.
  • Cepilla el pelaje de tu gato una vez a la semana, como mínimo, para ayudarle a renovarlo de forma natural, evitando que se rasque y lama en exceso.
  • Evita situaciones estresantes, especialmente ruidos fuertes y cambios constantes (viajes, cambio de lugar de su comedero o su cama).
  • Reflexiona sobre si hace suficiente ejercicio o si pasas suficiente tiempo con él, ya que un gato poco ejercitado o que esté demasiado tiempo solo en casa también puede sufrir ansiedad y estrés.
  • Revisa el pelaje de tu gato para confirmar que está libre de parásitos. No olvides tomar medidas preventivas en forma de collares o pipetas antiparasitarias para gatos. En este otro artículo te contamos Cómo prevenir los parásitos en los gatos.
  • Mantén limpio el entorno del felino para prevenir alergias o enfermedades infecciosas cutáneas.

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